“Metas que debemos alcanzar como cristiano”

 

Es de sumo importancia que cada creyente tenga metas en su própia vida espiritual. Cual es la meta de su vida cristiana? Es su meta ser un buen pastor, un buen predicador, un buen maestro, o un buen director de la musica, o un buen misionero, o ser una buena evangelista?

 

 

¿Meta o propósito?

 

 

Muchos ven diferencia entre meta y propósito, pero en este caso el ser como Cristo debe ser tanto nuestra meta, como nuestro propósito. Debe ser lo que nos mueva cada día, preguntarnos ¿Cómo agrado a Cristo más que ayer? ¿En qué aspecto no me parezco a Cristo para ser cambiado?

 

 

Quizás pensaras pero, solo eso ser como Cristo, pues si este seria tu objetivo general, que para su cumplimiento entonces deberías establecer otros tantos específicos. Te explico, para lograr ese objetivo (porque no lo lograras de forma definitiva nunca, sino progresiva), debes tener otras metas y propuesta que lo refuercen y ayuden a ser una realidad. Veamos algunos ejemplos que pudieras incluir para este año en tu agenda de metas:

 

 

 

 

Entre muchas otras, que debemos establecernos, si te fijas estas son un tanto generales, sería bueno que las desglosaras entonces con cosas especificas para hacer.

 

 

Sugerencias al escribir tus metas:

 

  • Especificas
  • Personales
  • Que tengan un tiempo de cumplimiento
  • Sean posibles
  • Cristo céntricas (que te acerquen mas a tu gran meta)

 

Siempre es bueno escribirlas, pegarlas en la pared, el espejo de tu habitación o la puerta del closet, tú eliges el lugar pero que puedas verlas constantemente.

 

Dependencia de Dios

 

No porque esta de ultimo es lo menos importante, sino todo lo contrario puedes tener muchas metas, pero sino dependes de Dios, estarás haciendo las cosas por tus propias fuerzas, y eso no traerá buenos resultados. Antes de establecer metas te sugiero que ores a Dios pidiendo:

 

-Sabiduría

-Que sean sus metas para ti

-Sumisión y obediencia

-Constancia

-Firmeza y Fortaleza

 

 

¿Por qué fracasamos?

 

  • No dependemos de Dios para establecer las metas (que sean de acuerdo a su palabra) y para su cumplimiento
  • La pereza nos estanca
  • Nos dejamos llevar del sistema implantado por Satanás